Facturas de proforma, órdenes de compra, packing lists y contratos mercantiles entre español, chino e inglés. Cada partida, incoterm y cláusula se coteja contra el original antes de entregar la versión que va a firma.
Cada tipo de documento tiene su propio punto de fricción. Aquí van los casos que atendemos con más frecuencia en importaciones desde China, Taiwán y Vietnam, con lo que revisamos en cada uno.
Si su caso no aparece, escríbanos igual: casi siempre entra dentro de alguno de estos flujos.
Cotejamos descripción de partida, unidad de medida, incoterm y datos bancarios contra el original en chino. Si algo no cuadra, se marca antes de que el despachante reciba el paquete.
Pesos brutos y netos, número de bultos, volumen y referencias de contenedor. Un error de una cifra aquí retrasa la inspección en destino y eso se paga en días de depósito.
Composición, tolerancias, normas de referencia y condiciones de almacenamiento. Traducimos sin reescribir: si el original dice una cifra, la traducción dice la misma cifra.
Penalidades por retraso, jurisdicción, ley aplicable y causales de fuerza mayor. Estas cláusulas no admiten interpretación libre, así que trabajamos con glosario fijo entre los tres idiomas.
Órdenes de compra marco, addendas y condiciones de pago. Mantenemos coherencia terminológica entre versiones para que ninguna cláusula cambie de sentido al pasar de un idioma a otro.
Ver también un caso real de verificación documental o enviarnos su documentación para revisión.
Antes de enviar cualquier documento conviene dejar por escrito qué se traduce, qué se verifica y qué queda fuera. Estas son las precisiones que aplicamos en cada trabajo con importadores en Asunción.
Traducir es trasladar el texto de un idioma a otro. Verificar es cotejar que la proforma, la orden de compra y el packing list digan lo mismo en las tres versiones. Son dos tareas distintas y se cobran por separado. Si solo necesita la versión en español para uso interno, se entrega traducción simple. Si el documento va a aduana, banco o notaría, se entrega traducción con cotejo línea por línea y nota de revisión.
Trabajamos con chino mandarín, español e inglés en cualquier dirección. Las combinaciones más frecuentes son ZH-ES para proformas y fichas técnicas, y ES-ZH para órdenes de compra que el proveedor debe confirmar. No traducimos cantonés, taiwanés escrito ni japonés. Si el documento original mezcla idiomas, se indica en la nota de entrega qué tramo quedó en cada lengua.
El cálculo se hace sobre el recuento de palabras del archivo original, no sobre la traducción. Documentos de hasta dos mil palabras suelen entregarse en dos días hábiles. Contratos extensos o lotes de packing lists se programan por etapas. Los fines de semana y feriados en Paraguay no cuentan como día hábil salvo acuerdo previo. Si el plazo no se puede cumplir, se avisa antes de aceptar el encargo.
Todo documento recibido queda cubierto por acuerdo NDA firmado antes de la entrega del archivo. No se comparte con terceros, no se usa como ejemplo en publicaciones y no se conserva más allá del plazo pactado. Si el cliente pide destrucción del material tras la entrega, se confirma por escrito. Los glosarios internos que armamos para un cliente no se reutilizan en encargos de otros.
No emitimos certificaciones consulares, no gestionamos legalizaciones ante cancillería ni actuamos como despachantes de aduana. Tampoco damos asesoría legal sobre cláusulas contractuales ni recomendamos proveedores. Si el documento requiere apostilla o intervención de escribanía, se entrega la traducción y el cliente gestiona el trámite por su cuenta. Podemos indicar qué formato suele pedir cada organismo, pero no lo tramitamos.
Una ronda de ajustes está incluida si el cliente detecta un error atribuible a la traducción. Cambios en el documento original después de la entrega se tratan como encargo nuevo, aunque sean menores. Si el proveedor envía una versión revisada de la proforma, se coteja contra la anterior y se marca qué cambió. Esa comparación también se cobra aparte porque implica volver a revisar todo el documento.
Si alguna de estas condiciones no encaja con su caso, conviene aclararlo antes de enviar los archivos. Es más rápido resolverlo al inicio que corregir un documento ya entregado a aduana o al banco.